5 errores de inglés que cometen los profesionales españoles (y cómo evitarlos)
Si trabajas con inglés en el día a día — o si te gustaría hacerlo con más soltura — probablemente reconocerás alguno de estos errores. No son señal de mal nivel. Son simplemente patrones muy comunes entre profesionales españoles que aprendieron inglés en el colegio pero lo usan poco en el trabajo. La buena noticia es que todos tienen solución.
Error 1 — Traducir directamente del español
El error más frecuente. El español y el inglés tienen estructuras muy distintas, y traducir palabra por palabra casi siempre suena raro. Por ejemplo, decir “I am agree” en lugar de “I agree”, o “make me a favour” en lugar de “do me a favour”. La solución no es memorizar listas de errores — es exponerse al inglés real y dejar que las estructuras correctas se vayan fijando de forma natural.
Evitar hablar por miedo a equivocarse
Este es quizás el error más costoso, aunque técnicamente no es un error de idioma sino de actitud. Muchos profesionales españoles tienen un nivel de inglés razonable pero se bloquean en el momento de hablar — especialmente en reuniones o llamadas — por miedo a cometer errores delante de otros. La realidad es que los angloparlantes nativos valoran el esfuerzo por comunicarse mucho más de lo que se imagina. Hablar con errores es infinitamente mejor que no hablar.
Error 3 — Usar un vocabulario demasiado formal o anticuado
Muchos profesionales aprendieron inglés con libros de texto de hace veinte años. El resultado es un inglés correcto pero rígido — el tipo de inglés que nadie usa en una reunión real. Expresiones como “I am writing to you with regard to your inquiry” suenan anticuadas donde hoy se diría simplemente “I’m following up on your question”. El inglés profesional moderno es directo, claro y natural.
Pronunciar el inglés como si fuera español
La pronunciación no tiene que ser perfecta para comunicarse bien — pero hay ciertos sonidos del inglés que simplemente no existen en español y que pueden causar malentendidos. La th de “think”, la diferencia entre “beach” y “bitch”, o la vocal de “ship” vs “sheep”. No hace falta un acento británico impecable — hace falta que te entiendan.
No actualizar el vocabulario de tu sector
Un abogado que aprende inglés general puede manejarse en una conversación informal pero bloquearse en una reunión sobre due diligence o force majeure. Un exportador del sector agroalimentario necesita saber hablar de shelf life, cold chain o compliance. El inglés general es una base — el inglés de tu sector es lo que marca la diferencia profesional.
¿Cómo se corrigen estos errores?
Con práctica real en contexto. No con más gramática ni más vocabulario de lista. Las clases de inglés para empresas en Almería están diseñadas precisamente para esto — trabajar los errores concretos de cada profesional en situaciones reales: llamadas, correos, reuniones, presentaciones. Sin libros de texto genéricos. Sin perder el tiempo con cosas que ya sabes.
